Durante los meses de invierno, descubrir un tanque de aceite con fugas puede ser devastador tanto financiera como ambientalmente. A diferencia de los tanques de acero, los tanques de aceite de plástico dañados no se pueden reparar y deben reemplazarse por completo, lo cual es un gasto significativo. El mantenimiento proactivo y las inspecciones regulares son cruciales para prevenir escenarios tan costosos. Pero, ¿qué hace que los tanques de aceite de plástico sean ventajosos y cómo se puede extender su vida útil?
En comparación con los tanques de acero, los tanques de aceite de plástico, típicamente moldeados de polietileno, son resistentes a la corrosión, ligeros y más fáciles de instalar o reubicar. Las propiedades aislantes del material ralentizan la transferencia de calor, reduciendo los riesgos de contaminación del combustible. Además, su diseño sin costuras les permite resistir la deformación sin agrietarse, minimizando los riesgos de fallo.
Las regulaciones exigen que los tanques de aceite de plástico que almacenan más de 3.500 litros de combustible tengan contención secundaria, como un dique o un tanque exterior. Esta capa adicional previene fugas, contaminación y robo. El cumplimiento de las regulaciones de almacenamiento de combustible varía según la región, por lo que es esencial verificar los requisitos locales.
Los tanques de aceite de plástico suelen durar entre 10 y 15 años, aunque un mantenimiento inadecuado puede acortar significativamente este período. Si bien son más baratos que los tanques de acero, son menos resistentes a las condiciones climáticas extremas. La elección entre materiales a menudo depende de las prioridades: el plástico ofrece resistencia a la oxidación, mientras que el acero proporciona durabilidad.
La exposición prolongada al aire libre somete a los tanques de plástico a estrés relacionado con el clima, lo que provoca grietas. Las causas clave incluyen:
Los tanques de plástico dañados no se pueden reparar y deben reemplazarse. Las inspecciones de rutina ayudan a detectar problemas de forma temprana. Si bien los tanques de plástico requieren un mantenimiento mínimo, se puede desear pintar para la protección UV o con fines estéticos. Las pinturas acrílicas o elastoméricas son ideales, ya que se flexionan con la expansión del tanque.