El estado de Washington ha implementado regulaciones innovadoras para preservar sus prístinos entornos marinos al restringir las pinturas antiincrustantes dañinas utilizadas en embarcaciones recreativas. Las reglas se dirigen a los productos químicos tóxicos que amenazan la vida acuática, al tiempo que promueven alternativas ecológicas.
Promulgada en 2011, la Ley de Pinturas Antiincrustantes de Washington representa un enfoque integral para reducir la contaminación del agua por los revestimientos de embarcaciones. Las pinturas antiincrustantes tradicionales que contienen cobre y otros biocidas evitan el crecimiento marino en los cascos, pero liberan toxinas que se acumulan en las vías fluviales.
La investigación revela que estos productos químicos dañan los sistemas nerviosos de los peces, alteran la reproducción y causan daños ecológicos a largo plazo. El cobre, aunque se produce de forma natural, se vuelve peligroso a concentraciones elevadas. El estado ahora ha prohibido por completo el Irgarol (cybutryne) para embarcaciones recreativas desde enero de 2023, tras estudios que muestran una mayor toxicidad de lo que se entendía anteriormente.
La legislación inicial se centró en la eliminación gradual de las pinturas a base de cobre, pero la revisión científica posterior provocó una reconsideración. El Departamento de Ecología del Estado de Washington descubrió que algunas alternativas sin cobre planteaban riesgos ambientales iguales o mayores. Esto llevó a posponer la eliminación gradual del cobre mientras se desarrollaban estándares de seguridad más rigurosos.
Un informe legislativo de 2023 estableció criterios basados en el peligro para evaluar los productos químicos antiincrustantes, identificando solo Sea-Nine como potencialmente más seguro que el cobre, aunque persisten lagunas de datos con respecto a su efectividad.
La investigación actual muestra un progreso limitado en el desarrollo de soluciones antiincrustantes no tóxicas. Los enfoques no biocidas como los sistemas de limpieza ultrasónicos, los revestimientos de cascos y las instalaciones de atraque especializadas son prometedores, pero requieren un mayor desarrollo y pruebas.
El modelado científico realizado por investigadores estatales confirmó el peligro ambiental elevado del Irgarol, lo que condujo directamente a su prohibición. La prohibición se alinea con los esfuerzos internacionales para eliminar este producto químico de las aplicaciones marinas.
Los navegantes de Washington pueden adoptar varias prácticas ambientalmente conscientes:
Estas medidas cumplen con las regulaciones estatales al tiempo que protegen los ecosistemas marinos de Washington para las generaciones futuras. El Departamento de Ecología continúa monitoreando las tecnologías emergentes y emitirá recomendaciones actualizadas para 2029.